jueves, 2 de julio de 2009

universidades


... y todo es así, cualquier evento puede ser una oportunidad para aprender. Hay quien pretende aprender acudiendo a la escuela, sin ir realmente, además de estar en clase de cuerpo presente, se requiere hacer algo más para asimilar lo asimilable y evadir lo que la pena no vale. Se alega que una escuela es mejor que otra, pero dificilmente se levanta un discurso sobre lo buen alumno que se puede ser, incluso sin acudir a escuela alguna. El entendimiento, la asimilación de conocimientos, la absorción de técnicas, no son vía ósmosis, no señor, hay que chingarle. Ahí está todo, la mesa puesta con los libreros llenitos de libros, en casa, en casa ajena, en las bibliotecas, y por doquier, las universidades gratuitas, las becas, los maestros, las actividades, los diplomados, y los desesperados por brindar una luz al extraviado, que nomás se niega a tomar un fruto de tan bella puesta en escena. Aprender es un gozo, y a veces es una joda, pero aprender es siempre es un acto voluntario.

1 comentario:

Justyna dijo...

No creo que aprender suponga sufrir. Es que claro, depende también de lo que uno considere útil.

Porque para mí es igual de importante saber historia y matemáticas (de hecho, creo que son las asignaturas más importantes) como salir a la gente, oír la vida de los demás, observar el entorno. Aprender a sacar conclusiones de todo.

Entonces es cuando uno aprende.