Mostrando entradas con la etiqueta fotos Bullo. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta fotos Bullo. Mostrar todas las entradas

domingo, 23 de mayo de 2010

Al calor político... el calzón

En un horno de leña, el calor que emana de éste, invade un perímetro importante... como en la política, los ardores que se gastan los involucrados, los dires y diretes, los ires y venires de quienes les siguen y persiguen son asunto incluso, de quienes nada tienen que ver con ello o nada desean de sus resultados. Una cosa es estar más allá del bien y del mal,mirar más profundo que el azul, el rojo,o el amarillo, y otra cosa es la apatía, el no querer más que blandir la espada contra lo que de todo esto derive. El calzón de los hornos de leña, esta parte trasera, o a modo de tapanco o sótano que por la cercanía con el calor del horno se convierte en el lugar ideal para fermentar, resguardar o levantar harinas y panes es el sinónimo de lo que debiéramos vivir los ciudadanos durante la efervescencia electoral. Hay que izar las velas de los sueños mientras otros se debaten entre el calor político, guardar la tibieza lejana del fervor de los engaños, las adjetivizaciones exacerbadas y de las torpes fogocidades, guardar nuestra calma, alejarla de humedades, y sin mancha, nuestro voto vaya a dar a las urnas, porque nos guste o no, el voto es la única instancia con la que contamos para alzar nuestra voz. Al calor político resguardarnos y amarrarnos muy bien al calzón.

miércoles, 14 de abril de 2010

Entre más obscuro, más clara será la luz...


Y ahora tengo más presente que nunca, que la puerta está abierta.
Tú también, es obvio.
Y quizá también sepamos que la luz que se vislumbra por sus rendijas no sea mera ilusión óptica.
Vemos claro pues, pero nos quedamos aquí,
enredados, con lo nuestro.
Esto que tenemos,
ni es diáfano, ni es santo, pero es.

jueves, 8 de abril de 2010

Nuestro cariñito de papel

Son "las voces de la noche" las que me aseguran que lo "nuestro" es tan sólo un cariñito de papel,
de papel de china.
Presos de cualquier insinuación incendiaria,
a cargo de nuestra naturaleza, tan distintos, tan incoherentes, tan incompatibles, tan imposibles y en un constante contracorriente.
Y cada mañana me quiero hacer añicos, encender por fin la llama y hacerme humo, y tu mano y tu jugo de naranja me usurpan el atentado
te hacen de carne y de hueso.

domingo, 14 de febrero de 2010

de la carga a la trepada

Y están entre la parentela los que tenemos lejanos, los que nos dejan una gran huella, los que apenas son una marquita y los que se nos trepan hasta el alma...
... a la buena o a la mala… estos sobrinos, qué caray, que son un amor que a veces no cabe ni mencionar ni hay espacio suficiente par acomodar el sentimiento ése que se desborda de uno.

martes, 9 de febrero de 2010

Entre los dientes


Dicen de las aceitunas, un instante en la boca, una eternidad en las caderas, y qué más da, bien que le entra uno a las deliciosas aceitunas, y si me las dan con jocoque, bueno, se me olvidan hasta las caderas. Luego del bocado, se queda entre los dientes, un pequeño filamento de aquél bocado, y suele ser molesto, tan así es que por eso decimos cuando no decimos, que las palabras se agolpan entre los dientes, y de dientes para afuera, lograremos emitir una frase poco deseada pero necesaria, es el ni modo clásico y tan educado que nos caracteriza a los mexicanos. Ni modo. Y las comilonas, no son para siempre, hay que levantarse de la mesa, pagar la cuenta, dar propina, y el suculento platillo, se queda en la memoria que nos hará regresar a esa mesa con todo gusto, aunque nos toque pagar de nuevo. Ni modo. Y el pa' siempre, entre más crece uno, menos existe, menos se da, y menos esperanza se tiene en que se dé, de perdido de chiripa, y cada vez, se sostiene el instante con mayor regocijo. Ni modo. Y ni la mitología griega que nos prepara para siquiera pensar que el martirio pueda durar pa' siempre, nada, que un día ya nadie nos quiere devorar el hígado, ni nos hace subir al monte a sembrar margaritas en los rieles de un tren fantasma, ni eso dura pa' siempre, ni modo. ¿Pero quién quiere levantarse siempre a las seis de la madrugada cuando se duerme a las cuatro?, ¿quién desea llegar cada mañana a un lugar inhóspito, y por su descalificación diaria?, ¿quién puede desear un trabajo en el que además de que le pagan poco, le regañan todos los días por ser como como es? Yo, ni modo. Y ya ni modo.

viernes, 1 de enero de 2010

Antes de arrojarse al vacío:

1.- Mirar de cerca la herida, no vaya a ser que ni sea para tanto.
2.- De un lado de la balanza, el amor, ese amor hecho por ratitos; del otro lado de la balanza, sostener el efímero enojo y convertirlo en peso neto de la rabia que verdaderamente nos acongoja.

(Está claro que vivir con rabia no es vivir. Pero la rabia se confunde con otros 'sientos', así es que ese sentir que se cree es rabia, se drena, se lava, y se sopesa en netas, sin basuritas, sin estorbitos).


3.- Orear el corazón al aire libre, en soledad, entre pláticas escucharse uno mismo, conseguir sacudirse la pelusa.
4.- Aclarar. Cloro. Lejía. Conversar. Gritar. Afinar. Desafinar. Callar y hallar un pensamiento claro a pesar del eco de 'me la debes' que nos acecha.

(Entre el me quedo y me voy, está un nuestro amor que me temo es más mío que tuyo. Entre el a qué me quedó y a qué me voy, el mundo promete, tú inconsistente).

5.- Llorar. Vomitar en negro.

Luego al vacío, nunca antes de esto, no se puede.

En fracción de segundo...

la niñez vista desde afuera dura lo que una jugosa manzana consumida por ávidas mordidas . Y sus sonrisas permanecen subcutáneas para lo que viene.

miércoles, 28 de octubre de 2009

Vacíos


En el vacío se siente uno... sin motor.


Hay de boquetes a boquetes. No es lo mismo sentir un hueco en el estómago porque:


* has visto pasar a tu amor imposible.


* te han pillado con las manos en la masa


* temes entrar al dentista


* has descubierto al tacto un forúnculo en donde no asiste ni la mirada


* tienes días sin comer


* te han bateado


* te despides de un ser amado sin saber hasta cuándo


* tu jefe quiere hablar contigo y sientes que debes más de una



No es lo mismo. Pero el vacío es siempre ese hueco, esa oquedad que asemeja una herida abierta, un espacio de delirio, un agobio del no hay, del no está ay, ay, ay, ay.



Instalada en la queja, ayer me habitaban los fantasmas, hoy los extraño, siento un gran vacío.




miércoles, 29 de julio de 2009

probabilidades...



una semilla se puede convertir en planta, en flor, en fruto, en aroma, en hierba, en adorno para florero, en basura para composta, en alimento de colibrí; un hoyo puede ser un pozo, un accidente, un bache, un charco, o una alberca; un hombre puede llegar a ser tu peor enemigo, tu mejor amigo, tu amante más apasionado, tu pareja, tu marido, tu carnalito, o tu jefe. Todo puede ser, en todo hay altas probabilidades, o pocas posibilidades, a todo le haces falta tú, con tu voluntad y empeño. Estoy aquí, en una casa horrorosa, con un hoyo en medio, mismo que convertiré en alberca, misma casa que dejaré re linda, por mis ganas, y por mis huevos, que no son muchos, pero con uno al mes tengo para darme a la tarea de hacer de las probabilidades, grandes posibilidades, y sueños cumplidos. Punto y coma, adentro y afuera, cambio y fuera. Mudando a una mejor sonrisa.

miércoles, 24 de junio de 2009

Ésta todavía menos pensó en el qué dirán...


!y qué lástima!, entrar al Coatepec Mágico y toparse en el alto del tope con este par de tetas que te ofertan con la entrada al auto-hotel, francamente no es el tipo de magia que me atrae. ¿Será que soy vieja?, eso diría mi querido editor Toño, pero mano, discúlpame, no es por mojigata, no es por esteticista, es por pura lógica, hay imagenes que invaden, y ésta es una de ellas. ¿Dónde quedó el sueño de las casitas de teja, los árboles y los cafetos, ¿se los llevó la pasión de una hora? Ahora rentan cuartos y camas de motel por horas, carajo, ya ni el sueño de dormir con olor a tierra mojada y entrepiernado nos ha dejado esta prisa, esta locura, ahora para entrar en calentura, también se ocupa carro... quiero un beso de banqueta, de poste, de escondidas sin que la tía nos cache. Que se jodan los moteles, habría que hacernos el amor más despacio, llevarnos rato antes de vernos los paños menores, y antes de llegar a mayores, siquiera sabernos los pormenores.

Definitivamente, no está pensando en el qué dirán


... si no en el qué diré. Marla es mi nueva compañera radial, en el Triángulo de las no mudas, (Jahaciel a todo dar sigue de Máscara y hasta que me soporte) y estoy feliz de recrear un rebote inteligente en cabina, a uno, le debieran siempre de permitir elegir su compañero de escena. Finalmente, el escenario suele tratar asuntos tan delicados como los que se tratan en las cortes superiores y en los catres más arrabaleros. Salir a foco, es un acto íntimo. Se la pasa uno rozándose, y a veces rosándose. No haré más comentarios, no sea que digan que ya dije lo que estoy pensando que no dije, porque dije de lo que no dije, y me pidan cuentas de lo que hasta hoy quiero contar, y no sé cuándo me van a dejar hablar.

jueves, 4 de junio de 2009

unos rojos, otros azules, pero al fin, hermanos.


País hecho de hermanos. Se acabó al gobernabilidad, ahora todos dicen que nadie los deja hacer, los rojos se quejan de los azules, y viceversa hasta llegar al verde como hermanos que pelean por el amor de sus padres, como vertientes nacidas de una misma madre patria, que no acaban ni de ponerse de acuerdo ni de partirse bien el hocico. Sin las pasadas consiguientes, no hay modo de lograr que estos hagan sus vidas de manera independiente sin dejar de cooperarse para el refresco. En casa, nunca viví esto de los hermanos peleando, si acaso lo hicieron, no me di por enterada, y sigo sin enterarme, mis hermanos se aman entre si, a pesar de ser agua, aceite y colonia de rosas, nada que ver el uno con el otro pero en el respeto y en el cariño todos nos abrazamos. Y sin embargo, no saben cuántos hermanos he visto pelear hasta casi sacarse los ojos, y ahí están para confirmar mi historia, no sólo Abel y Caín, los más famosos, si no todo lo que nos rodea que no son mas que rencillas de hermanitos envidiosos. Por otro lado, ahí están los que se hermanan, y para bien o para mal, hacen de su quehacer un gremio inapelable en donde cabe todo, hasta el hermano incómodo. Eso tiene la hermandad asumida, acepta en su seno hasta lo que no debe, y he ahí que pululan los puestos ocupados por neófitos, ingratos imbéciles que a destajo dan órdenes a costa de quien sea, pero eso sí, muy carnales del que manda de a devis. Habrá que dejar de lado el nepotismo y la sangre que hermana, y comenzar a hermanarnos con quienes sufren este boicot de país, esta miseria, esta transa, este horror, este desalojo de la esperanza, hermanarnos y organizarnos como lo hacemos para la fiesta sorpresa, para la parranda, para la compra semanal, hermanarnos para hacer que los dineros se repartan de una manera lógica y decente, para que no se contaminen nuestros ríos, para que el agua sea considerada ya un recurso universal, hermanarnos, y sin embargo, urgente derrotar el nepotismo y los puestos de favorcitos. El solaz de la víctima de sus padres, el hermano. Si este gobierno, o cualquier otro, nos lastima, hermanarnos. La panacea salvadora de la maldita genética, el hermano. El brindis silencioso y siempre presente, será por el hermano. Amigos hermanos, a falta de asistencia familiar, el hermano del corazón, esos hermanos de los que uno se apea por los caminos de la vida. Raíces de encuentro, mis hermanos. Carnal de mi carne, hijos de mi madre aunque renieguen de mi padre, hijos de mi padre aunque olviden a mi madre, carne de mi carne, tan carne como mis hijos y mis nietos, mi carne. Hoy, no estoy completa del todo, me hace falta una hermana, con la que a pesar de no pisar tierra, no puedo evitar entablar conversación con ella, y mientras aquí siga, con los pies en la tierra, nuestra plática seguirá siendo vieja y vigente, y hoy ella me dijo, hermánate.

lunes, 25 de mayo de 2009

El fuego está de luto


Los poetas son los moldeadores del fuego, no es que lo amansen, no es que lo aticen, es que lo moldean, lo ponen de tal forma ante nuestros ojos que le hallamos forma, sentido, sabor y aroma. El poeta vierte su pasión en imágenes que construye palabra a palabra. El poeta es el encargado del fogón, cuece el pan y le cuida para doblar tamaños y disminuir humedades en la zarza que construye justo arriba del horno, una vez que el amasijo tiene forma, nos lo presenta, para que uno, como simple mortal que se es, pueda entonces decidir si sentir o sucumbir ante la tentación de una concha o de un chamuco… a jalón de trenzas y chocolate ardiente, quemarnos la boca y pedir más atole con el dedo. El poeta es quien cocina lo que siempre hemos anhelado, es quien adorna los ingredientes que nos persiguen en sueños guajiros, en pesadillas interminables, el trabajo del poeta, es un trabajo duro. Trabaja en soledad y en silencio, hace lo que sabe hacer, hace lo que siente debe hacer, hace imágenes con palabras, coloca su huella en las yagas de quienes ni siquiera conoce, hace que hace y a veces siente que no hace nada, a pesar de firmar sus libros, y firmar con su nombre, poco sabe el poeta del solaz que brinda, de la inquietud que mata a versos. El fuego está de luto y yo, y muchos más también, Mario Benedetti ha dejado tanto fuego moldeado como un adiós pintado en millones de labios, y él era quien decía, “Si cada hora vino con su muerte, si el tiempo era una cueva de ladrones, los aires ya no son tan buenos aires, la vida nada más que un blanco móvil y usted preguntará por qué cantamos... Si los nuestros quedaron sin abrazo, la patria casi muerta de tristeza, y el corazón del hombre se hizo añicos antes de que estallara la vergüenza. Usted preguntará por qué cantamos... Cantamos porque el río está sonando, y cuando el río suena, suena el río. Cantamos porque el cruel no tiene nombre y en cambio tiene nombre su destino. Cantamos porque el niño y porque todo y porque algún futuro y porque el pueblo. Cantamos porque los sobrevivientes y nuestros muertos quieren que cantemos”. (Fragmento del poema por qué cantamos). Hoy, la Tierra ya no puede ser el misma, hoy Gaia recibe en su seno a un poeta, y deja a la humanidad sin palabras, nos mira desde dentro, desde ella misma, agitando la mano, balbuceando imposibles, en llanto para despedir a quien nos cantó sin cesar un compromiso lineal e inquebrantable, hoy, la Tierra está contenta, le han regresado a un ser que le dolió parir y le ardió dejar vivir, hoy, regresa a ella como un niño al seno de su madre después de un largo día de juego… “cantamos porque llueve sobre el surco y somos militantes de la vida y porque no podemos ni queremos dejar que la canción se haga ceniza”. ¿Qué leer está en chino?, lo que está en chino es aceptar que Benedetti no escribirá más, no más.

domingo, 17 de mayo de 2009

A pesar de estar, no se puede decir



He entrevistado a algunos funcionarios públicos, detecto en ellos la gana de hacer su trabajo, pero al cuestionarles sobre lo que no se hace o no se plantea que se planea hacer, algunos establecen que sus ganas no lo son todo, que hay que cumplir con requisitos, que el presupuesto es una realidad que les hace elegir entre lo urgente y lo impostergable, y cuando así contestan, yo, lo que más quiero es creerles. Pero llego a mi casa, y se me ocurren tantas posibles soluciones, a mí, a mí que no soy más que una ciudadana preocupada, y entonces me convenzo, sin querer hacerlo, de que las ganas o no son tantas o no son tan santas como exponen los responsables de administrar nuestro dinero y nuestros requerimientos. Poco a poco, los funcionarios públicos dejan de ser meramente operativos y se convierten en políticos. Una vez transformados de células de producción a células de mantenimiento (mantén tu puesto a como dé lugar) van entendiendo que lo que está mal, si tienen una remota esperanza y una somera intención de arreglarlo, no lo pueden decir. No es que sea verdad, pero a pesar de que pueda ser mentira, no lo pueden decir. Todos somos cómplices del silencio que impera en este país, y los que hablan, los que dicen, en su mayoría tienen segunda intención, y al ser de este modo, dejan de decir las cosas como hay que decirlas, sin celo en la lengua. En este silencio, como sucede con la víctima que no alza su voz, lo inaguantable crece, se van irguiendo ante nosotros las inacabables listas de pendientes, urgencias, anomalías, vicisitudes urbanas y campesinas, fallas, faltas, ofensas, resquebrajamientos, un silencio cada vez más grande y más estridente porque en medio del silencio, ahí está lo que no se dice.
Pregunta: Señor funcionario, ¿por qué no hay señalización en las obras públicas de las calles de Coatepec?
Respuesta. Se equivoca señora, sí hay señales, los que se han caído, llámese autos y/o peatones, ha sido por pura distracción de las personas, nosotros, cumplimos.
… un poco más tarde, luego de caer un trabajador a tremendo hoyo en la calle 5 de mayo, la confesión fue, sólo nos dan cintas para señalizar.
El silencio gira alrededor de las incongruencias generadas a partir de la manera en la que cuestionamos a los funcionarios, porque seguro sólo les dan para una cinta plástica endeble y de baja visibilidad pero no les recortan desayunos, viáticos para hacer viajes a comisiones o poco importantes o inexistentes. Silencio, y termínese sus tamalitos, yo pago la cuenta a costa del erario.

los niños del futuro...


gracias a los maestros actuales, estos niños no sabrán que no es lo mismo establecer la pregunta ¿quién te quita? que pegarle a quien te quita...

Arriba la ortografía.


El colmo del panadero, tener una hija Concha y sentir que no debe comérsela. El colmo de la mala ortografía, que el que la imparte, que el que la custodia, no sepa la diferencia entre un acento grave y acento agudo. Parece chiste pero no lo es. En el 2008 se llevó a cabo una muestra escolar en bajos del Palacio de Coatepec donde expusieron, primero, su faltas de ortografía en la pancarta que les anunciaba, y segundo, trabajos de chicos de primaria sin las correcciones pertinentes. Es una lástima pero en mi cambio de computadora perdí la foto de una anotación de un maestro a un trabajo de un alumno, donde en rojo le anotó: “felisidades, buen trabajo!!!!”, dándole por calificación un diez a un trabajo plagado de faltas de ortografía del alumno, queriendo anular quizás, las propias del maestro.

domingo, 12 de abril de 2009

conciencia del ruido


Un doce de abril decidieron que era un buen día para dedicarlo a la conciencia sobre el ruido.




Hay tanto ruido entre nosotros


tanto, que hasta tu nombre se ha borrado de mi memoria


Te llamas fantasía.


El verano y la primavera suenan igual si estás entre dos banquetas, para poder percibir el canto de los pájaros habría que callar a las botargas que se balancean afuera de los negocios para decirnos que somos un manojo de idiotas, nos venden como si no tuviéramos neuronas. También habría que silenciar a las motocicletas, sobre todo, a aquellas que retumban los vidrios de las casas con su claxon para vendernos, otra vez, como buenos idiotas que nos creen, tortillas. Simplemente, somos tan conformistas que nuestros vendedores no se las ingenian para ofertarnos sus productos de una manera más inteligente y acorde con la armonía de las estaciones, el cielo y el temperamento de sus ciudadanos, no, no hay necesidad, somos un atado de imbéciles. Nos rompen los tímpanos y aún así, pasamos en miedo del escándalo a comprarle jamón, y salimos corre y corre por las tortillas, somos una bola de comodinos que, indispuestos a hacerla de tos, nos abalanzamos sobre producto que nos oferten de la manera que lo hagan, y si aquello nos gusta, o nos es imprescindible como las benditas tortillas, nos la podrían vender incluso en una forma poco higiénica y de todas formas, las compraríamos. Entre tanto ruido, estamos silenciados, nuestra voz se ha perdido en medio de celulares que suenan, música chunchaquera inmunda de fondo, claxones, motores a todo meter, silbatos de oficiales de tránsito, y lo que se apersone. El emisor se ha quedado sin qué decir, y al receptor o le vale o no comprende que no hay mensaje, no deja de oír ruido, ruido de abogados, ruido de sartenes, ruido de sillas que se arrastran, ruido de teléfonos que truenan de mil maneras, ruido de máquinas que le dicen por el auricular, presiones tal o cual tecla, adiós a las señoritas a las que uno podía contarle sus penas, levantar sus quejas o explicarle los detalles, ahora es más fácil hacerse amigo de un taxista, acostumbrado a escuchar, y también a contar, entre tanto ruido que hace y deja hacer a su alrededor. ¿Y tu voz?, ¿dónde ha quedado entre tanto ruido?, la he ido a buscar a la Avenida Orizaba, donde entre tanta hayas, hay algunos bambúes que retumban contra el aire, y me traen tu voz, la mía, y la de todos los que nos sentimos extraviados entre tanto ruido. Entre tanto ruido, hay que mirar el cielo para cerrar los oídos, y al volver a abrirlos entonces darle cabida a los sonidos, sonidos de cuerdas de guitarra, de cuerdas vocales, de risas de niños, de la voz amada, del tacón que se acerca, del pájaro carpintero necio, y testarudo contra el árbol del vecino, sonidos, mermados por el ruido, apaciguados por nuestra falta de voz. De una voz que diga algo así: caballero, no pite el claxon o no le compraré jamás tortillas, y haré que nadie más le compre.

miércoles, 8 de abril de 2009

aquimi chu, aquí mi chu

A contra pelo. Hay quien fluye como en sentido directo del carril derecho de su vida, va a buena velocidad, y casi sin contratiempos, sí, hay gente así, obediente, y feliz con su sometimiento pues no tiene necesidad alguna de transgredir ni a sus padres, gente que no ha sentido el impulso de hacerlo ya que camina en armonía con lo que se le brinda. No sé en dónde está la imperiosa necesidad de hacer algo a contra pelo, en contra del mundo que nos rodea, a favor de causas que no figuran en los encabezados de los diarios, ni en los títulos de películas, ni en los proyectos familiares, no lo sé pero lo vivo, lo siento y lo he perseguido desde que tengo uso de razón. ¿Inconforme?, no del todo, me gusta mi vida, me cae bien mi pareja, me agrada el lugar donde vivo, amo a mis hijos y no me he arrepentido ni por un instante de haberlos invitado al mundo, adoro mi trabajo, y sin embargo, plantada, y en contra de muchas cosas que el mundo oferta; y sin embargo, plantada y peleando por asuntos que aparentemente, no le importan al resto del planeta. El mundo, no es completamente un moco embarrado en la pared, es un lugar grandioso, pero no está bien, y no es que esté del todo equivocado, es que hay mucho por hacer y más por dejar de hacer. Hay que darlo todo para recibir algo, y cuando esta consiguiente se tiene clara, no habrá fuerza que nos detenga en nuestras empresas por más descabelladas que éstas sean, no habrá poder humano que logre convencer a nuestra empedernida alma de que nuestras férreas ideas, son inalcanzables. Y así, tantas veces nos tumbarán, como tantas veces nos levantaremos de entre las cenizas para continuar persiguiendo, luchando, ideando, trabajando a favor de lo que creemos, se debe hacer para mejorar o para aliviar heridas contenidas por una sociedad que teme al cambio. El mundo es un lugar a todo mecate, lo dicen las playas, los bosques, la luna, los días soleados y la neblina, lo cantan los pájaros, y lo confirman los perros al ladrar, las palomas al volar y los niños al reír. Somos nosotros, los humanos, quienes insistimos en la exacerbación de la comodidad y la avaricia, quienes arruinamos el mundo, pero más lo arruina quien piensa que no se puede hacer nada al respecto, quienes dicen que no separan su basura porque nadie más lo hace, quien afirma que el mundo es de los poderosos y que su voto y voz no sirven para nada, esos son los peores. Es indispensable que las personas que creen que hay algo por hacer, no se desanimen, no se cansen, no cesen de hacer, de luchar y de decir. No estás solo, habemos otros en la misma frecuencia, y de continuar, nos encontraremos, tarde que temprano. ¿Quién carambas dijo que todo está perdido?, por favor, yo vengo a ofrecer mi corazón, ¿y tú?, ¿también traes la mano en el corazón para ofertarlo a la idea de un mundo mejor?

martes, 24 de marzo de 2009

desconectada vuelta a conectar


No sé si lo hice como castigo o simplemente, así se dio

no he escrito ni aquí ni en ningún otro medio,

apenas unas notas para mis hermanos,

otras notas para mi conciencia

en papelitos, servilletas y en mi agenda

en la cual me gusta más leer lo que escribí

ayer, cuando me sentía mejor persona

que reescribir sobre hermosos piensos

lo que hoy no puedo articular con belleza

se me cae la piel a gajos, como si trajera vergüenza.

Tal vez sea eso, siento pena por mí

y no suelo tenerme pena

me gusta traerme puesta cuando llevo gusto

pero cuando no soy esa de la que me siento orgullosa

también me traigo a cuestas, a huevo

no me queda de otra, ¿o sí?

Seguiré indagando, por lo pronto,

no me aceptaron en mex-post ni por DHL

como si no les fuera pagar por mandarme lejos,

empaquetada.

Mi sombra está de curiosa, quiere saber

... obviando su pasaje de primera en mis malos viajes.

Pero mejor, la dejamos con sus circunvoluciones,

que crea lo que se le dé la gana

yo mejor me callo, no vaya a ser que sea la meno

o la mano

mejor me calmo, mientras todos mis héroes

se derrumban como bolos de boliche

con este viento apenas ráfaga,

que sea yo la única que lidie con la pena que tengo

de no ser más valiente y mandarme al carajo, con todo

de nos ser más cobarde y gritar ¡auxilio me llevan, con todo!

de no ser más noble y decir, pase a la reina, o a lo que venga

de no ser más madura e ir por fin al dentista a arreglarme la boca

que también se me cae a cachos

de no ser, de no ser, que me he quedado corta

que me ha invadido el miedo y la prudencia

no traigo licencia, no tengo madre

y no es que muchas cosas hayan cambiado

todo, de hecho, todo sigue igual

pero hay cosas que no me gustan y ya no soporto

y por algún extraño motivo, quizá por tolerar lo intolerable

me caigo tan mal tan bien yo misma

me caigo, detenme por favor, dame un soplo de vida

o de muerte, pero que este suplicio, se termine

antes de que me extermine nomás así por sus huevos.

¿Mi pareja? no sé porqué no está, suele desaperecer,

esfuamarse en sus propias preucupaciones

así pasa cuando yo me hago esta

huye, y no es para menos, yo no huyo porque no puedo.

Pero que de gran ayuda sería ahora un abrazo, una noche loca

una copa de vino, una licencia para extraviarme en par

esto de que me da por menguar, más mal me pone.

En fin, a esto no le veo el fin, pero todo pasa.

sábado, 24 de enero de 2009

mostrando


así como alguien nos enseñó a hacer algo, nosotros debemos enseñar lo que sabemos, mostrarnos, darnos, es esto lo que le da juego al juego y sabor a la vida.