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jueves, 15 de julio de 2010

Brutal


Brutal la enzima que me anima


Elimina el repique de la herida


El dolor pende de un tendedero


Y me recuerdo



Tenerme en mente


No olvidarme


Asistirme, es redimirme


nunca rendirme



Atroz la hendidura


Volcadura que hiende


Al fin dolor


Al fin herida



Asaz designio que evade la grieta


A toda costa busca el solaz


Rapaz memoria que aprieta


Para llevarme una y otra vez


A ese inolvidable



Brutal es la enzima que me hostiga


No cesa, no arredra, no doblega


A la alegría me ha de llevar


… a pesar de la herida,


Por pesar de la herida


Pesando la herida brutalmente





martes, 16 de junio de 2009

exterminio...


Quedan las brasas y de ellas me doy calor,
pero sé que este fuego
Se exterminó,
aunque vayas, con tu dolor, rehaciendo el juego
Cada que te acercas, o te agitas, es claro,
sale fuego de mis brasas
Pero muy pronto, no habrá más leños que quemar,
todo cenizas
En la oscuridad y el frío de la chimenea apagada,
tendré que salir
El calor lo traes tú por dentro,
¿no te das cuenta que me voy a morir?
Quedan las brasas de nuestro amor,
hubo fuego, demasiado juego
Perdimos de vista que tanta leña, a palo seco,
acabaría por acabarnos
Vivir era el lema, sentir, la vocación,
resultado: exterminarnos
Ahora, en la penumbra te reconozco,
y me desconozco, me ahogo
En la retorcida física del amor abrasivo,
apenas una flamita incendió,
A pesar de mi poquedad,
sigo en la búsqueda de la otredad
El frío del acabose me acecha,
con este cuerpo conyugal
De pies fríos, manos heladas,
corazón ardiente, chimenea perenne
Se me han terminado los leños,
no hay otro mueble que quemar
Podría jugar el juego que nos falta,
el de la falsedad
El silencio, el eco de la chimenea vacía,
una mirada frugal
Ojos fríos, manos quietas, corazón
¿podrás aún quererme?
Entenderme sin la razón a cuestas,
sólo encenderme
¿Crear una brasa sin riesgo a mojarse?
¿Con tanta humedad que ocupan los besos?
Ni quedándome sin sesos esto vuelve a encenderse
Quedan las brasas y de ellas me doy calor,
pero sé que este fuego
Se exterminó, aunque vayas, con tu dolor,
rehaciendo el juego
Entiéndelo amor, este amor, ya se acabó,
el fuego se apagó.

domingo, 7 de junio de 2009

el rap de mis hombres...

El primero de mis hombres, me abrazó,
nunca tuve el tiempo de saber cuánto abarcó,
pues se murió;
el segundo de mis hombres, me destrozó,
aquella tarde, nada de rehacerme,
pues me dejó;
alegando que a su padre, mi culo le agradó, y que el hijo que iba a darme,
cara de dos padres habría de llevar, desconfió;
el tercero de mis hombres, arribó con carta de recomendación,
era talentoso y bien parecido, pero claro, tampoco tuve el tiempo de saber cuánto, cuánto, pues también se murió,
una bala perdida en un hospital me lo entregó, a nadie más le he vuelto a rezar tanto,
pues de tanto en tanto, Dios, no me escuchó,
y también se lo llevó.
Seguí mi camino, de hombre en hombre, sin número ni espacio,
pensando, que la tercera había sido la vencida,
y de ahora en adelante todo sería huída,
mejor mía, para no indagar si era yo la viuda negra, o el preludio de la despedida;
hasta que llegó, el digamos, cuarto de mis hombres, con el currículo de añil,
hijo de albañil, contador de profesión,
nalgas sin mención, portafolio de piel, labia de miel, cejas de árabe, humor grave,
ése, me enseñó a cocer a máquina, a planchar sus camisas,
me compró una estufa como quien cocina
para no comer más en las fondas de la esquina,
me presentó a su familia, y desde ahí debí de haber sospechado
el futuro que me deparaba cuando después de dormir en el cuarto de su hermana,
al día siguiente cien mil enchiladas volaron sobre el comal para alimentarnos,
a mí, a él y a tanta gente que no podía, con todo y mi buena memoria, aprender los nombres; entre sueños, dopada o atolondrada a la boda le pusimos fecha, de ahí llegaron los hijos, a la orilla del río Pánuco, tres chiquillos robustos y sanos amamanté, un día cansada de lavar ropa, ir a la universidad, y recibir tratos de segundo plato, le rasgué la camisa, y le dije adiós para siempre, esa noche los amigos llegaron a poner el hombro, ¡y hombre!, que hicimos fiesta, con bombones en la chimenea, y vino tinto para olvidar lo que habría de olvidarse, al poco rato, mis zapatos rotos, me recordaban que mi soledad era total, de vez en vez, en mi cama había visita y fiesta, ya para el quinto año de luto, en un antro de mala muerte, donde era empleada de quinta, llegó un hombre que traía una tristeza de primera, solté mi mejor carta, la de mi sonrisa que la vida me dibujo en este rostro que parece no conocer el desconsuelo, hice trampa desde el principio, lo invité a cenar ravioles al pesto, barnicé todas las fallas, para que esa noche ni las siguientes, cesara el temblor de este mi terreno sinuoso. Se trepó al carro de mi montaña rusa como una invitación a la tierra fantástica, y pronto ya subíamos y bajábamos, a la velocidad del trueno, una vez que paramos en la taquilla, su alma de suicida pidió el aquí y más, y aquí seguimos, cargando el tren del doble o nada, con seis hijos que juntamos entre los suyos, los míos y la nuestra, hagan cuentas, yo doblé la apuesta, pero el triplicó la deuda. A todos los he amado, a todos los sigo amando, unos me abrazaron, otros me engañaron, otros me rompieron, otros desconfiaron, otros, me dieron más de lo que les di, a otros le di todo lo que tenía, pero sólo con uno, me ha pasado todo y el más, sólo con uno gané la apuesta, el abrazo, y la independencia, el engaño, y la cruel verdad, la ruptura y la reconciliación, la soledad y la compañía, el proyecto, y el fracaso, el amor y el más que amor, los hijos, con la alegría y las desgracias. Sólo con uno, el único que se quedó para ver los resultados de la quiniela, el único que no se amedrentó al conocer mi verdadera sonrisa, la de la montaña rusa, la de la mona nada lisa, que sube al Machupichu, y desciende al averno, así, en fracción de segundos; el único que ha soportado la ráfaga de mis mareas mensuales, mis deudas en canales, mi despertares lentos y bruñidos, mis arranques de Tsunami, mis insomnios, y mis mañas, miles. El único, que no habría llegado a ser ni el platillo de la entrada de no haberme echado la botana de mis otros hombres, el único, plato fuerte de mi vida, el que me llena para no pedir más postre, el que me emborracha y me da cruda, el que me soporta, y me tumba, el único, que se quedó a vivir los resultados de este destino incierto pero cierto.

... no es campaña, ni es mentira, es la pura verdad


Todo lo que traes para dar,

lo puedo multiplicar…
El mar de tus respiros, arrulla mis sentidos
en el grillo de tus latidos
Tu cuerpo desvalido
me tiene sometida en este cuerpo pervertido

El cielo invertido
me trae la urgencia como la hierba al sol
El cielo invertido
me trae la urgencia como la hierba al sol
En la prisa que crece,
tu cuerpo desvanece en la tibia morada,
de piel enamorada
He de rasgar el laberinto de tu boca

Así, envuelta en espera de espuma
disfrazaré mi ola de pluma
No hay nada ya, no hay nada ya
que pueda traerme de vuelta,
No hay nada ya, no hay nada ya,
que pueda traerme de vuelta
Todo lo que traes para dar, lo puedo multiplicar…

martes, 24 de marzo de 2009

desconectada vuelta a conectar


No sé si lo hice como castigo o simplemente, así se dio

no he escrito ni aquí ni en ningún otro medio,

apenas unas notas para mis hermanos,

otras notas para mi conciencia

en papelitos, servilletas y en mi agenda

en la cual me gusta más leer lo que escribí

ayer, cuando me sentía mejor persona

que reescribir sobre hermosos piensos

lo que hoy no puedo articular con belleza

se me cae la piel a gajos, como si trajera vergüenza.

Tal vez sea eso, siento pena por mí

y no suelo tenerme pena

me gusta traerme puesta cuando llevo gusto

pero cuando no soy esa de la que me siento orgullosa

también me traigo a cuestas, a huevo

no me queda de otra, ¿o sí?

Seguiré indagando, por lo pronto,

no me aceptaron en mex-post ni por DHL

como si no les fuera pagar por mandarme lejos,

empaquetada.

Mi sombra está de curiosa, quiere saber

... obviando su pasaje de primera en mis malos viajes.

Pero mejor, la dejamos con sus circunvoluciones,

que crea lo que se le dé la gana

yo mejor me callo, no vaya a ser que sea la meno

o la mano

mejor me calmo, mientras todos mis héroes

se derrumban como bolos de boliche

con este viento apenas ráfaga,

que sea yo la única que lidie con la pena que tengo

de no ser más valiente y mandarme al carajo, con todo

de nos ser más cobarde y gritar ¡auxilio me llevan, con todo!

de no ser más noble y decir, pase a la reina, o a lo que venga

de no ser más madura e ir por fin al dentista a arreglarme la boca

que también se me cae a cachos

de no ser, de no ser, que me he quedado corta

que me ha invadido el miedo y la prudencia

no traigo licencia, no tengo madre

y no es que muchas cosas hayan cambiado

todo, de hecho, todo sigue igual

pero hay cosas que no me gustan y ya no soporto

y por algún extraño motivo, quizá por tolerar lo intolerable

me caigo tan mal tan bien yo misma

me caigo, detenme por favor, dame un soplo de vida

o de muerte, pero que este suplicio, se termine

antes de que me extermine nomás así por sus huevos.

¿Mi pareja? no sé porqué no está, suele desaperecer,

esfuamarse en sus propias preucupaciones

así pasa cuando yo me hago esta

huye, y no es para menos, yo no huyo porque no puedo.

Pero que de gran ayuda sería ahora un abrazo, una noche loca

una copa de vino, una licencia para extraviarme en par

esto de que me da por menguar, más mal me pone.

En fin, a esto no le veo el fin, pero todo pasa.

viernes, 23 de enero de 2009

Me llueves


"Sólo así te atrapé" se llama esta pintura que es mía pero se mira en una pared que, por desgracia, no es la mía. Los pintores debiéramos tener nuestra obra hasta morir o hasta hartarnos de ver.







Me llueves, me salpicas, me atormentas

Me mojas, me riegas, me alimentas

Me trasteas, me acaloras, me atarantas,

Son tus estaciones  la mar de mis sentidos

Me llueves y me inundas

Me llueves entre estas sábanas de adoquín,

dejas huellas de humedad.

Me llueves.

Y es mi tierra mojada aroma de motín

Me sublevo a la vanidad

Me llueves, me pringas, me bañas

Limpita, impoluta, inmaculada

Soy agua de una fuente cristalina

Sábana al aire que antes de seca, aposhcaguada

Con las marcas indelebles de tu presencia  

 

 

 

 

miércoles, 8 de octubre de 2008

Tuya y de noche


Tu cuerpo es luz, y sin embargo, es noche

yo soy tarde

y no pretendo el amanecer


Alargar la noche entre risas y caricias

es querer el mar

yo soy tierra

y entre las olas que golpean, albricias

has de llegar a ratos

soy tuya sobre la luna de tu cuerpo

soy tuya y por ello voy y me trepo

a tu luna, a tu noche

a pesar de mi tarde

nunca es tarde si no nos amanece

lunes, 6 de octubre de 2008

hoy en día



esto es acaso justo aquello para lo que no debiera tener tiempo, y heme aquí:


soy esta de hoy con una capa de ayer,

en los zapatos de todas las que he sido

en los sueños de quien seré


me amarro para no volar


¿mas quien podrá detener el sueño?

domingo, 5 de octubre de 2008



sí te quiero y es porque eres

sí te abrazo y es porque sólo tengo brazos

sí te pienso y es porque estás en mí

sí te doy y es porque tengo

sí te tomo y es porque te das

sí es sí, con el sí, te abrazo, con el sí te pienso

con el sí, te escribo a ti, que lees esto porque si.

a veces

A veces el sí se presenta con mambo y platillos
a veces el sí llega entre renta y renta bajo escombro
y unos corren detrás de él como pillos
unos se detienen a mirar bajo el hombro
unos otros incrédulos, se dan la media vuelta
yo lo busco, cada mañana, en cada paso
yo lo quiero, lo propongo, lo impulso
pero el sí es como es, cuando es, es,
sobre incrédulos y malestares
expía a los pesimistas, corrobora los avatares avenidos
aulla o en silencio entra
suave se desliza
todo es su hogar
desconoce fronteras
derriba muros.
Sí.
A veces el sí llega
se le reconoce sin importar el disfraz
su roce en la faz de la tierra
llega entre lluvias, entre vientos
también alude a las alubias
a los setos
está en lo que comes, en lo que ves
en lo que expulsas, en los que ingieres
y llega
desconoce fronteras
derriba muros
tasajea el silencio
con su huella
no deja mella
es dulce, diáfano
a veces llega, siempre lo busco.
Hoy: sí.