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martes, 7 de diciembre de 2010

Entre las sábanas


Entre las sábanas nacen los poemas más requeridos.
Entre las sábanas mueren las consiguientes más feroces.
Entre las sábanas... se desea sin nombre y sin fecha.
Entre las sábanas, la descarnada realidad adquiere sombras para asir la luz de la vela.
"Entre las sábanas te veas", mi nuevo poemario.

domingo, 17 de mayo de 2009

A pesar de estar, no se puede decir



He entrevistado a algunos funcionarios públicos, detecto en ellos la gana de hacer su trabajo, pero al cuestionarles sobre lo que no se hace o no se plantea que se planea hacer, algunos establecen que sus ganas no lo son todo, que hay que cumplir con requisitos, que el presupuesto es una realidad que les hace elegir entre lo urgente y lo impostergable, y cuando así contestan, yo, lo que más quiero es creerles. Pero llego a mi casa, y se me ocurren tantas posibles soluciones, a mí, a mí que no soy más que una ciudadana preocupada, y entonces me convenzo, sin querer hacerlo, de que las ganas o no son tantas o no son tan santas como exponen los responsables de administrar nuestro dinero y nuestros requerimientos. Poco a poco, los funcionarios públicos dejan de ser meramente operativos y se convierten en políticos. Una vez transformados de células de producción a células de mantenimiento (mantén tu puesto a como dé lugar) van entendiendo que lo que está mal, si tienen una remota esperanza y una somera intención de arreglarlo, no lo pueden decir. No es que sea verdad, pero a pesar de que pueda ser mentira, no lo pueden decir. Todos somos cómplices del silencio que impera en este país, y los que hablan, los que dicen, en su mayoría tienen segunda intención, y al ser de este modo, dejan de decir las cosas como hay que decirlas, sin celo en la lengua. En este silencio, como sucede con la víctima que no alza su voz, lo inaguantable crece, se van irguiendo ante nosotros las inacabables listas de pendientes, urgencias, anomalías, vicisitudes urbanas y campesinas, fallas, faltas, ofensas, resquebrajamientos, un silencio cada vez más grande y más estridente porque en medio del silencio, ahí está lo que no se dice.
Pregunta: Señor funcionario, ¿por qué no hay señalización en las obras públicas de las calles de Coatepec?
Respuesta. Se equivoca señora, sí hay señales, los que se han caído, llámese autos y/o peatones, ha sido por pura distracción de las personas, nosotros, cumplimos.
… un poco más tarde, luego de caer un trabajador a tremendo hoyo en la calle 5 de mayo, la confesión fue, sólo nos dan cintas para señalizar.
El silencio gira alrededor de las incongruencias generadas a partir de la manera en la que cuestionamos a los funcionarios, porque seguro sólo les dan para una cinta plástica endeble y de baja visibilidad pero no les recortan desayunos, viáticos para hacer viajes a comisiones o poco importantes o inexistentes. Silencio, y termínese sus tamalitos, yo pago la cuenta a costa del erario.

martes, 14 de octubre de 2008

Este Coatepec que llevo en las venas


A mí que no me vengan con que nos soy de aquí, uno no siempre es de donde nace, uno no siempre pertenece a la familia en la que nació... hay crianzas y estancias que marcan la nacionalidad de uno, que lo hacen familia de otros, que delimitan los sentimientos más patrios y lo hacen cantar al terruño ése donde se está.


Yo soy coatepecana, con el mismo calor que fui chilanga y un día entre lágrimas le dije a mi ciudad, 'me voy porque te amo, y ya somos muchos'.


Luego fui de la huasteca, y aprendí a hacer pemoles, quiches, bocoles, molotes y zacahuil.


Coatepec tal vez no me haya dado lo mejor, tal vez le deba más acaso al Pánuco pero mi Coatepec, me ha visto florecer.


Hoy, amanecí otra vez entre tus brazos y corrí por la cámara para tomar una foto de esas mañanas tuyas que son como ninguna otra Coatepec querido, Coatepec de mi alma.

sábado, 11 de octubre de 2008

Esta es Messe


Esta es Messe, y no encuentro la manera de hacerles llegar su voz pero en youtube hay videos de ella.
Esta es Messe y esta es su voz
Encontrar la voz de uno, es trabajo de titanes.
Encontrar que el aire que inhalamos no sólo entra y sale por la boca o la nariz si no que tiene un recorrido insospechado, es una ardua tarea que no deja de asombrar.
Si ves bien la cara de Messe podrás darte cuenta que su aire está un poco entre sus cejas, otro tanto en sus cachetes, su nariz, su cuello, su cabeza frontal, en sus hemisferios y finalmente, cuando esta mujer canta se sabe que el aire pasa por el estómago e incluso llega a las partes más nobles. A eso se oye su voz, a cuerpo a cara, a sentimiento, a gozo, a pasado, a futuro, a presente, a mano,a pie, y en monociclo... hasta ser un tren descarrilado que vuela sobre los llanos más verdes, y cuando se detiene, el silencio no será el mismo, ha sido habitado.
Si has estado en silencio, si has estado buscando tu voz, si has querido por los caminos del interior, traspasar el tiempo con el filo de tu aire, ven al viento. Oye su nube, haz escalas, penetra tu ser, sin más herramienta que tu propia voz.

jueves, 9 de octubre de 2008

Parí un corazón


Cuando parí a Fernando, mi segundo hijo
no sé cómo
me nacieron ojos nuevos
él nacía corazón
mientras de mí se despedían los ojos aquellos
que no querían ver más allá del río
me nacieron ojos nuevos con los que quise ver
incluso lo que había dentro de mí
dentro del tronco, detrás de la cerca que me cobijaba.
Alimenté a Fernando, como pude y con todo
¿qué se le puede dar a un corazón si no ejercicio, risas y emociones?