domingo, 20 de junio de 2010

El derrumbe

Se van los que piensan y nos atisban las luces que pudiera haber en el camino.
Se van los que escriben y en fantasía o en ensayo, nos dicen el mundo.
Entiendo que no tendrían porqué vivir para siempre; sin embargo, dejan un vacío irreparable.
De luto y de fiesta al mismo tiempo.
Duele la ausencia, el último viaje del elefante, literalmente, el último, pero al fin un viaje al que todos estamos invitados.
Duele el saber que no habrá quien entienda tan bien el autoengaño al que nos hemos remitido en los últimos años, Monchis se reirá desde el otro mundo al que también estamos invitados pero no iremos hasta que nos toque.
De fiesta porque un ensayo sobre la ceguera nos abrió las puertas a horizontes insondables, de fiesta porque alguien tuvo los tamaños y la cabeza para nombrar a los políticos de nuestro país con adjetivos irrefutables.
Lo peor es que se van en bola, no dan tiempo para digerir una pérdida cuando llega la otra.
Triste pero viva, habré de responsabilizarme de ello supongo.

domingo, 23 de mayo de 2010

Al calor político... el calzón

En un horno de leña, el calor que emana de éste, invade un perímetro importante... como en la política, los ardores que se gastan los involucrados, los dires y diretes, los ires y venires de quienes les siguen y persiguen son asunto incluso, de quienes nada tienen que ver con ello o nada desean de sus resultados. Una cosa es estar más allá del bien y del mal,mirar más profundo que el azul, el rojo,o el amarillo, y otra cosa es la apatía, el no querer más que blandir la espada contra lo que de todo esto derive. El calzón de los hornos de leña, esta parte trasera, o a modo de tapanco o sótano que por la cercanía con el calor del horno se convierte en el lugar ideal para fermentar, resguardar o levantar harinas y panes es el sinónimo de lo que debiéramos vivir los ciudadanos durante la efervescencia electoral. Hay que izar las velas de los sueños mientras otros se debaten entre el calor político, guardar la tibieza lejana del fervor de los engaños, las adjetivizaciones exacerbadas y de las torpes fogocidades, guardar nuestra calma, alejarla de humedades, y sin mancha, nuestro voto vaya a dar a las urnas, porque nos guste o no, el voto es la única instancia con la que contamos para alzar nuestra voz. Al calor político resguardarnos y amarrarnos muy bien al calzón.

domingo, 9 de mayo de 2010

Desde la butaca


Apoltronada en mi butaca

miro los acontecimientos

me siento púber

recuerdo que podía pasar horas

recordando

acomodando pensamientos

Hoy, sigo sin acomodarlos del todo

y a pesar de que no estoy atada

como si lo estuviera...

veo cómo mi pueblo se llena de tags

y detrás de éstos

jóvenes que reclaman un futuro

¿y yo qué hago?

¿qué madres puedo hacer?

¿Convertirme en su madre?

ya tienen una y quizá hasta dos

Dejaré la butaca vácía,

no puedo más,

voy por el mundo

y haré algo

lo que sea, que no sea esta expectación que me asesina.

Por lo pronto, diré lo que sucede con todas sus letras

http://www.radiover.com/ de lunes a viernes 13:00 horas, hora de México.

miércoles, 21 de abril de 2010

Y tirar y tirar, y tirar y tirar

Y tan poco que se ocupa para empezar a sentirse desgraciado...


tan complejo es adelantarse al derrumbe,


presentir la caída,


asirse de una red, predecir el vacío.




Si derroco mis raíces


si me tumban las consiguientes


sé lo que viene:


el deslave,


el inevitable derrumbe








Ya tendremos tiempo para limpiar...

dejar huella no es siempre limpio

mas es indispensable.






sábado, 17 de abril de 2010

... y también hablando de política porque todo me remite a ésta

Los jóvenes de ahora son unos tiranos. Contradicen a sus padres, devoran su comida y le faltan al respeto a sus maestros. (Sócrates 470-499 a.C.)




No hemos cambiado gran cosa... tan sólo en apariencia.
Luego de la reflexión podríamos intentar hacer en nuestra mente la caricatura de la línea 'evolutiva' de la política mexicana. También podríamos imaginar la línea involutiva.

miércoles, 14 de abril de 2010

Entre más obscuro, más clara será la luz...


Y ahora tengo más presente que nunca, que la puerta está abierta.
Tú también, es obvio.
Y quizá también sepamos que la luz que se vislumbra por sus rendijas no sea mera ilusión óptica.
Vemos claro pues, pero nos quedamos aquí,
enredados, con lo nuestro.
Esto que tenemos,
ni es diáfano, ni es santo, pero es.

jueves, 8 de abril de 2010

Nuestro cariñito de papel

Son "las voces de la noche" las que me aseguran que lo "nuestro" es tan sólo un cariñito de papel,
de papel de china.
Presos de cualquier insinuación incendiaria,
a cargo de nuestra naturaleza, tan distintos, tan incoherentes, tan incompatibles, tan imposibles y en un constante contracorriente.
Y cada mañana me quiero hacer añicos, encender por fin la llama y hacerme humo, y tu mano y tu jugo de naranja me usurpan el atentado
te hacen de carne y de hueso.

Rescatar las sombras

Entre las sombras están las huellas, piezas del rompecabezas que nos atañe, y en medio de todo, la fuerza que agita al universo personal: el intento.

domingo, 14 de febrero de 2010

de la carga a la trepada

Y están entre la parentela los que tenemos lejanos, los que nos dejan una gran huella, los que apenas son una marquita y los que se nos trepan hasta el alma...
... a la buena o a la mala… estos sobrinos, qué caray, que son un amor que a veces no cabe ni mencionar ni hay espacio suficiente par acomodar el sentimiento ése que se desborda de uno.

La carga

Entre las mil y una personajas que he hecho de mí misma, están siempre las herencias de quienes me precedieron, me he dado cuenta que la búsqueda de mi autenticidad la resumo en el haber aceptado todo lo que me han dado, por gracia de la sangre y por la generosidad de las víctimas de mis consanguíneos.Conmigo, en mi mochila cotidiana, cargo con momentos, imágenes, regalos, regaños, lecciones, sonrisas, viajes, abrazos, y algunos rencores de mi parentela. Mis parientes viven conmigo aún sin quererlo, desde mi primo más lejano, hasta mi tía más consentida, los vivos y los muertos, me habitan. Recrear el corazón de cada uno ha sido un ejercicio indispensable para mi sanidad espiritual, con ello, en cada pincelada, he drenado perdones, he tamizado situaciones, y las circunstancias, las malditas circunstancias, me han hecho el mandado, no ha habido algo que se haya podido interponer entre mi cariño y los corazones de mi árbol genealógico. La carga de la parentela es un gran regalo, he caído en cuenta, que de huérfana sólo llevo la ausencia de mi madre, el resto, todos mis indispensables, no me dejaron sola, me dieron, me amaron, me cobijaron, me hicieron esta savia que se desliza hasta su corazón cada que me entra la sed, y si no la sacian es porque el día que ya no tenga sed, entiendo, estaré como los que me acompañan en el jardín trasero de mis muertos, tres metros bajo tierra. Epazote, ruda, toronjil, romero, albahaca, cilantro, perejil, eneldo e hinojo, hierbas aromáticas del patio de atrás, y la composta apesta, pero no hay nada sano que no se haya podrido de vez en vez.