miércoles, 28 de octubre de 2009

Vacíos


En el vacío se siente uno... sin motor.


Hay de boquetes a boquetes. No es lo mismo sentir un hueco en el estómago porque:


* has visto pasar a tu amor imposible.


* te han pillado con las manos en la masa


* temes entrar al dentista


* has descubierto al tacto un forúnculo en donde no asiste ni la mirada


* tienes días sin comer


* te han bateado


* te despides de un ser amado sin saber hasta cuándo


* tu jefe quiere hablar contigo y sientes que debes más de una



No es lo mismo. Pero el vacío es siempre ese hueco, esa oquedad que asemeja una herida abierta, un espacio de delirio, un agobio del no hay, del no está ay, ay, ay, ay.



Instalada en la queja, ayer me habitaban los fantasmas, hoy los extraño, siento un gran vacío.




domingo, 25 de octubre de 2009

Huérfana, de nuevo

Así, una y otra vez, recaigo en que soy huérfana, y cada año que pasa, la falta de Teté en mi vida, adquiere un nuevo sentido. Cada año, la orfandad me ataca de nuevas maneras, es como un virus que muta, no hay antibiótico que lo mate, sólo paleativos que lo aletargan, tratamientos homeopátcos que lo mantienen bajo control, momentos para no enloquecer, pero la orfandad, es un estado crónico e incurable. Muchos años jugué y me esforcé alrededor de superar el vacío ese, el del amor incondicional, el de tener quien te diga y quien te pele, nada, todo fue inútil, intenté las mil y un estrategias para resanar la oquedad, y en eso, chin, que me lleno de hijos, como si con esto fuera yo a compensar la falta de madre, me convertí en la madre de los míos y de todos los que se me arrimaron, por accidente o por vía marital, la madre tierra. El ser madre, abrió aún más la cañada, la distancia entre mi historial y mis vivencias, se abría a cada paso, en cada amamantada, en cada pago de colegiatura, en cada ida al parque, en cada abrazo mío y de mis hijos, cada que el amor crecía irremediablemente y sin freno, peor de huérfanita me sentía. También fui mi madre, al llegar a ese punto entendí, que nada, nada llenaría el vacío, mi mal no tenía remedio, pero también vi todos sus beneficios. Nada tiene sentido, nosotros somos quienes se lo endilgamos, y eso fue lo que hice con mi madre, le di sentido a su muerte, me dije que no sería esta que soy, de la que tan orgullosa me siento, (de no haberme faltado madre), y el quiza hubiese sido una mejor persona con mejores momentos, (sobre todo, eso, buenos momentos y menos malos ratos), me la brinqué, para tomar la prótesis y empezar a vivir asumiendo mi herida, esta que ves, que me atreaviesa de palmo a palmo, que me marcó para siempre y que me dejó desmembrada, y a caminar.
He caminado, tanto, tanto, que ahora soy más vieja que mi madre, y no estaba preparada para ello, como para casi nada, paso de los cuarenta y no sé porqué carambas, no puedo arreglar una agenda vivencial que me permita prever ciertos asuntos, no, como una criatura, me sigo sorprendiendo hasta del hecho de quedarme sin dientes luego de no ir al dentista por más de una década. Vivo con las huellas, las secuelas y todas las características de mi enfermedad, entre otras, porque no hay cura, y porque no hay de otra. No me lamento, pero como dije al principio, no dejo de descubir a cada paso, una marquita más, la de este año, la hora de la meme. Sí, luego de tener tantos hijos, caigo en cuenta que hay una hora en la que hay que mandarlos a la cama y punto, se ponen como borrachos majaderos, quieren manejar, no se quieren ir de la fiesta pero están imprudentes y necios, en ese instante, la madre aparece, y los manda a la cama. Definitivo, yo no tuve madre, pero de un tiempo a la fecha, intento ser la mía propia y aprender el proceso ese de aunque no te sientas ni cansada ni con sueño, estás para ir a la cama, porque resulta que si no me mando a la cama, no duermo, y me vale la jornada del día siguiente, y me vale sentirme extraviada, así es que otra marquita más al tigre o la mujer de las ciento un mil puñaladitas.
Los que si tienen madre, también suelen tener poca abuela, gustan de enterrar a su amdres, ignorarlas, y echarles la culpa de todo cuanto les pasa, si supieran lo que es vivir un día sin madre, creo que otro sería el cuento materno.
Este 23 de octubre mi Teté cumplió 40 años de muerta, a mí me operaron el día 21, no les quiero ni decir lo que pensé que me pasaría, es como si cada instante desde que tengo 38 años (los que tenía Teté al morir), estuviera yo pagando horas extras, las agradezco día con día, y este mes en el que ya huele a zempasuchitl, la sentí de cerca, pero no me aferro ni a la una ni a la otra, solo espero que mi vida y mi muerte, tengan un sentido si no para el mundo, para mis hijos, mis hermanos, mis tíos, y mis amigos más queridos.

miércoles, 14 de octubre de 2009

Momentos

No sabemos hasta cuándo estaremos gozando de aquello que tenemos, el gusto por la comida, la bebida y el cigarro, en un tris se convierten si no en vicio y suplicio, en colesterol, cáncer y otras peores. Las relaciones también tienen su eso para gozar y su otro para soslayar. Lo que más aprecio en una personas es, hasta hoy y sin cambios, el sentido del humor. Esto me ha llevado a llevarme con gente muy diversa e incluso con malas personas. Si yo colocara en mi lista de prioridades, 'ser buena gente', otra sería mi historia, pero no, coloqué, por razones inextricables y aquí trataré de encontrar porqué, en primer lugar, la cualidad del humor. Aquí hay varias sospechas conmigo, la primera es mi ex, éste tenía de todo, cualidades de buena y mala persona, ¿pero sentido del humor?, para nada. Creo que más bien, yo lo hacía reír mucho, pero no vi a tiempo que no por cualidades propias de él, si no por características mías, lo cual desapareció el hechizo más pronto de lo esperado, y además, cuando los medios no son propios, no hay modo de apelar a una nueva producción, no hay materia prima. Lo anterior me explica el porqué necesito tanto que mi gente tenga sentido del humor a pesar de traer yo lo mío puesto. Lo que sí sé de cierto, es que compartir un momento como único con otro que tenga sentido del humor, saca de uno mismo no nomás lo mejor si no que al terminar el instante ese, uno se siente como si le hubiesen sacado al chamuco. Con el diablo en el cuerpo, con la sonrisa en la puerta voy por mis momentos, que últimamente, no han sido de lo mejor.

lunes, 5 de octubre de 2009

para todos los que sufran de estreñimiento...


¿Sacar lo que llevo dentro?... ( privilegio que envidio de los poetas)
de tanto guardar, de tanto contenerme: la incertidumbre constriñe la expresión,
y zumban los oídos. ¡Bien aventurados los que asisten a terapias de grupo!
A sacar y sacar, tanta inmundicia…
¡Qué curioso!, el éxito en el estreñimiento, se espera sentado...
rodeado de cosas que te purgan, leyendo el periódico en el suelo,

o revistas nauseabundas, jugando ajedrez con las losetas del baño,
haciendo origami con el rollo de papel …higiénico.
Más allá de la papaya y de las ciruelas pasas
el estreñimiento, es al cuerpo, como es al alma: severa constipación lagrimal,
obturación de palabras de amor, que nunca dichas se endurecen,
se ennegrecen, se traumatizan, volviéndose amargura...
todo, por temer que lo supieras
por suponer que lo sabías,
por suponer que era obvio,
por suponer que no hacía falta,
por supongamos que no es cierto,
(¡Malditos supositorios!)

Sacar lo que llevo dentro, privilegio que envidio de los poetas.


Fragmento del poema "El estreñimiento", de Mercedes Boullosa. Serie "Remedios Caseros y los males más comunes"

domingo, 4 de octubre de 2009

... si no hallas sombra



Si estás que ni el sol te calienta, si estás que no hallas sombra donde despatarrarte por un rato, para. Cualquier esquina puede tener un resquicio para ti. Si la gorra y la sonrisa no son suficientes, entonces sí, estamos en problemas, o en verano, o en invierno. Es bueno, antes de dictaminar el ánimo, revisar bien las maletas, a ratos la carga es insostenible; mirar por la ventana y corroborar que los buenos días del vecino, tengan sentido de ser; ojear la cartera, la pobreza extrema no da para el helado del parque; analizar la lectura del buró, a veces los lectores apasionados solemos inmiscuirnos es ese universo del libro que no es el que nos toca; salir de paseo y dejar que la sombra se apersone por voluntad propia, o que el sol nos caliente caminando por donde hay más luz, según sea el caso y la necesidad. Al cabo de los días, uno conjetura las perspectivas desde otros ángulos, la luna llena mengua, el luto se hace simplemente gris, la sonrisa de algún niño nos asalta en cualquier esquina, y caemos en cuenta, que ya, que si no todo, algo ha pasado, y algo más ha llegado. Nada es permanente, ni el dolor, ni la alegría. Y sin embargo, a cada cual, algo nos prevalece a pesar de todo. A algunos nos da por reír y soñar, a otros les da por llorar y beber, a pocos, les da por arremeter contra el momento, a esos, les escribo yo: todo pasa, aguanta, aguanta, si no es tu regla ni la luna, es la mala compañía, o la mala comida, pero todo pasa, aguanta.

Los que se quedan que no se vayan

Este año ha sido de velorios lejanos, se nos han ido varios que conforman parte de nuestra vida, sin siquiera haberles estrechado de perdido la mano, pero ¿quién no se ha encomendado a un no te salves de Benedetti, o quién no ha cantado a raja tabla el yo vengo a ofrecer mi corazón, no tanto con su autor si no con la cantante que le dio ese color a esa rola, Mercedes Sosa? Todos. Sin embargo, cabe mencionar que los que se van, han sembrado de tal forma, que seguro habrá cosecha, pero es complicado ir detrás del maizal consabido y extenuado, o dejar de mirar la presa seca para ir en busca de las otras represas, repletas de agua fresca, o del maizal de enfrente para corroborar que siempre habrá quien nos sacie el hambre y la sed. El dolor que da despedir a los que sentimos nuestros, es válido, lo que no se vale es dejar de mirar lo que tenemos frente a nosotros. Mi amiga Messe dijo perfecto, 'hay gente maravillosa que no ha salido jamás en la tele, y es maravillosa, sólo es cuestión de darse cuenta'; su boca, llena de razón. Pienso en doña Elodia, una mujer que tiene más años de los que puede sumar, por ello alega desde hace más de diez, que tiene ochenta y ocho, pero sin importar su longevidad, la mujer, sale cada mañana más temprano que cualquiera y paso a pasito, recoge latas del suelo, botellas, cartón, hojitas, palitos, antes de llegar al contenedor de basura y mirar lo que la noche le dejó de regalo, luego baja al río, y trae leña, así la ve uno, todo el día en el trajín, para arriba y para abajo siempre de buen humor y con un millar de anécdotas, porque la mujer no lee los diarios simplemente, porque ella es un periódico ambulante, sabe muchas cosas del pueblo, de la colonia, de la vida, de las familias y de la naturaleza. Doña Elodia podría tener un programa de televisión y contar miles de historias y mostrarnos los rincones que nuestro entorno tiene y que solemos pasar sin mirar mirando. Y no es que no me gustaría leer lo que Sor Juana pudiera escribir sobre nuestra época, hay mentes que serán una pérdida irreparable, pero ella se fue, y llegaron Rosario Castellanos, Elena Garro, y muchas otras, no hay que aferrarse al pasado porque eso es de cierta manera, envejecer sin sentido. Si vamos a ponernos viejos, que sea con años, canas, y arrugas, no con el ánimo, ese puede mantenerse siempre joven, ¿por qué no?
Adiós Merceditas, aquí te recordaremos con el mismo cariño con el que nos deleitaste, trataremos de no olvidar lo que tu canto entonaba, un algo entre la belleza y la lucha constante. Arriba los Sonex, los Aguas Aguas, los Jugosos Dividendos, la Messe, Rafa Campos, Miguel Flores, y los que sin salir en los medios ni ser parte de esto, conforman la música nuestra y la lucha de un mejor mundo.

jueves, 24 de septiembre de 2009

Carlos Díaz Caíto...

Mujer Adentro hoy, está de luto porque noviembre, el frío, y esta vida maraca nos tenía que arrancar una rama de nuestro zarzal… y la mañana sigue con sus expectativas de sol con aire helado; en el tráfico, la gente camina como ayer, y los niños ríen en el jardín ajenos de lo que uno piense o deje de pensar, lejanos y ausentes de la tristeza que se mina por las enaguas, mis piernas tiemblan en la franca verdad del hoy, y en las trémulas bases de mi mañana. La muerte vive allá afuera, se pasea de noche eligiendo a su siguiente víctima, y uno calienta los tamales y hace chocolate con molinillo mientras por nuestra mente lo único que se atraviesa es la fortuna de nuestra casa tan resguardada del inclemente clima, rodeados de nuestros hijos; mientras nosotros, tibios en los brazos de la pareja, a sonrisas cenamos con el olor del cempasúchil y la veladora encendida…“hay que recordar a nuestros muertos” nos decimos, y comienza la alegoría del árbol genealógico donde transcurren discursos diversos de anécdotas relajadas, didácticas y terminamos con las trágicas… ya para el postre de tamal de dulce y galleta de canela con azúcar, nos vamos a dormir y seguimos con nuestras sábanas en la delicia de la compañía y hasta ahí nos da la empatía, y pensamos en los que hoy se han de comenzar a dormir solos, sin brazos, sin transpiración, sin respiraciones y ronquidos, sin solaz para las pesadillas, sin masajes para los calambres, pero hoy, el luto me asusta, la parca eligió de cerca y en coincidencia, se llevó al buen amigo Carlos Díaz “Caíto”, hombre admirable, buen cantante, amante de su mujer y de su familia, un hombre joven a mi parecer, (de mediana edad para el resto del mundo) de un cáncer fuera de mi entendimiento, ¿con qué permiso al cuerpo que se ríe y canta le da una enfermedad así? Algunas veces me tocó estar de cerca con él y su mujer Jackeline arreglando los menesteres para su concierto, y no puedo sacarme del corazón esa sonrisa y el humor con que todo lo que estaba mal se solucionaba, su sincero agradecimiento por lo que se lograba lindo y sus ganas de cantar, su sentimiento. Mujer Adentro, siempre pensando en ella misma, deduce, y coincide, con que su pareja es, cantautor, de edad muy aproximada al de nuestro desaparecido Caíto, masajista inigualable, compañero térmico (cálido en el frío y despatarrado en época de calor), brazos tan largos como sus noches, y entonces, me incendia el miedo, ¡tanto trabajo para encontrarlo!, ¿todo para que se vaya con la calaca?, le ruego al cielo que no le gusten las flacas, y me bebo su sangre y su risa a cada instante, con mayor ferocidad que ayer, y me niego a perdonar la décima del segundo que no se viva con toda la boca que se tiene para hablar, con todo el cuerpo que se tenga para dar, con todo el amor que se sienta y se revienta… y pué que me vaya la vida en ello, o canse a mi pareja antes de que se muera, pero me es inevitable. Adiós Caíto, allá nos vemos, mi Miguel te dedicó una canción, tu amigo Juan, un montón de lágrimas, la Rocío, ya te contaré (porque sólo nosotros lo entendemos), tus amigos te harán festivales y Dehesa sacó muchas notas, todas dedicadas a tu persona, y menos cursis que ésta, luego te cuento la de cosas elogiadoras que se dicen de ti. Yo, en mujer adentro te hago un homenaje mientras te agradezco el trágico recordatorio, esto, de estar tan vivos, que mañana mismo bien podríamos no estarlo más.

martes, 1 de septiembre de 2009

El machín en ciernes.

Qué difícil la tenemos las mujeres en esta época de equidad, igualdad y demás argucias políticas que llevan a la necesidad imperante de hacer un cambio en esta sociedad para tener, por lo menos, hombres liberados. Las feministas han hecho de las suyas, y cuando uno escucha los horrores que la prensa difunde a diestra y siniestra, uno les agradece, pero en el fondo, siendo mujer, nos cuestionamos ¿cómo le hago?, ¿hasta dónde le entro, y en dónde me bajo del tren? Criar a un varón, nunca ha sido tarea fácil, hacer que un endeble muchacho, sensible, miedoso, y chillón se nos haga un hombre de bien, es ocupación para titanes, se la pasa uno viendo cómo hacerle para que no se nos pase la cucharada pero que no falte medicina. Y ya no es tanto, ahora llorar, en teoría por lo menos, ya no es menester sólo de mujeres, y hoy día, los hombres sensibles tienen cabida en más de un ámbito, ya no es de maricones aquello de ser filósofo o bailarín, y aún el hombre que no gusta de las mujeres tiene esperanza de no perder familia y prestigio, la apertura ha permitido mayores horizontes. Aquello en su parte positiva, pero el otro polo de esta pila de equidad, ha dejado a los varones sin un lugar claro en la sociedad. Se nos impone, gracias a los estereotipos y la lucha de derechos, una serie de características, con las que a veces no podemos. ¿Ahora quien es el ponedor?, ¿quién lava trastes?, ¿quién cuida de los niños?, la respuesta sencilla sería, hacer una equilibrada repartición de tareas y sacar juntos el burro de la barranca, el detalle está en que para llegar a eso, habría que educar a niños y niñas, de manera muy distinta, y ni cómo cambiar y desanquilosar la forma en la que fuimos educados. Hay quien hace su lista de 'esto no', y la cumple a pesar de estarlo haciendo más mal que como le educaron, pero la gran mayoría tenemos un discurso incongruente con nuestras acciones. Por más que queramos educar parejo a hijos e hijas, nos damos cuenta, que son tan distintos, que sus necesidades, riesgos, y jalones de oreja, deben estar fundamentados en diferencias. Luchar por derechos desemejantes entre hombres y mujeres, tal vez partir de la contundencia de la diferencia de género podría acaso darnos mejores resultados. Ahí están las madres modernas, criando un montón de machines en ciernes, listos para salir y enfrentarse con chicas que no están dispuestas a soportar, ni un rasguño sentimental, ¿a dónde vamos a llegar? opino esta vez, que más vale recuperar lo perdido, el hombre cabal, y la mujer sensata que acabar con más niños en la calles desolados y sin quien se haga cargo de ellos. Cambio y fuera.

jueves, 27 de agosto de 2009

T ES T CELOSO

Para saber si eres o no celoso y a qué grado, contesta este sencillo cuestionario, una vez que termines, puedes ver las respuestas hasta abajo para descubrir de una vez por todas, qué tan celoso eres.

a) Tu pareja tiene amigos de ambos sexos

1.- Sí

2.- Pocos

3.- Sólo amigos de su mismo sexo.

b) Tu pareja tiene vida social sin ti

1.- Sí

2.- Poca

3.- Para nada, todo lo hace conmigo

c) Sabes cuál de los personajes públicos le fascina a tu pareja y suelen no perderse un estreno de película o espectáculo de éste.

1.- Sí

2.- Ni idea

3.- No tiene.

d) Tu pareja tiene un hobby, mismo que alimenta con regularidad (ping pong, billar, fut, tenis, natación, días de campo, baraja, dominó, etc.), le acompañes o no.

1.- Sí

2.- Sólo va conmigo

3.- No

e) Revisas el celular, correo electrónico, agenda, kilometraje del auto de tu pareja en turno. Aplican uno de los rubros o todos juntos.

1.- Nunca

2.- De vez en cuando

3.- Con regularidad


f) Cuando tu pareja te cuenta que conoció a una persona del sexo opuesto al de ella, te sientes

1.- Tranquila

2.- Inquieta

3.- Te urge conocer a la tal persona porque estás que te da roña

g) Cuando caminas con tu pareja tienes la sensación de que alguien lo mira o de que ésta mira a otros con lascivia

1.- No

2.- Sólo en ciertos lugares

3.- Siempre

h) tu pareja llega tarde, y tú:

1.- No le dices nada

2.- Tomas medidas pertinentes al caso, indagas hasta debajo de la pelusa de sus calcetines, revisas celular y haces algunas llamadas pero todo, sin decirle absolutamente nada.

3.- Se la haces de pedo en forma, lo corres y diez minutos más tarde pides perdón, con tal de que regrese y no pase la noche fuera.

i) No hay un mucho sexo en tu relación.

1.- Está bien por ti, a veces te sucede igual y te lo tomas como un brake de lo más natural.

2.- Lloras por los rincones, te pones a dieta, sales a la calle a comprobar si algo anda mal contigo, pero no dices esta boca es mía

3.- Se la mega haces de tos, discutes el tema con pelos y señales, le insultas, la acusas o de frígida o de impotente según sea el caso y el sexo de la pareja, y luego de todo esto, haces todo para seducirlo como usar ligueros en pleno partido del América contra los Pumas.

j) Tu pareja te pide un espacio, un tiempo o algo semejante para pensarse la relación, hasta puede abogar por crisis personales, te pide pues un tiempo.

No importa que pienses, tu pareja te engaña, no eres celoso, tu pareja es infiel. No importa que hagas, vas a hacer algo equivocado, y muy probablemente nos encontremos en el loquero, en la cantina y con menos suerte, en el CERESO.

RESULTADOS:


Entre 4 y 6 respuestas del 1. Una de dos, o eres una persona increíblemente segura y tu pareja de lo estable que es, ha caído en la aburrición, o bien, estás tan ocupado en tus asuntos que has abandonado a tu pareja en algún lugar de su historia. La tercera opción y menos probable, es que seas cero celoso, y tu vida es tan buena que da envidia, calla, y no se lo cuentes a nadie si no quieres ganarte la animadversión de todos los que sí somos siquiera tantito celosos.

Entre 4 y 6respuestas del 2. Eres celoso, sí, no en grados superlativos, le das algo de espacio a tu pareja para que siga siendo persona y en la misma medida, intentas vivir tranquilo pensando que tu pareja te es fiel, aún confías en ésta, por las razones que sean, o sin causas razonables pero estables. Felicidades, eres una persona dos tres normal, y con suerte, te mantengas en esta línea.

Entre 4 y 6 respuestas del 3. Estás listo para ir al manicomio, eres algo más que celoso, celópata, estás enfermo, pero eso no es razón para alarmarse, la gran mayoría de las personas nos calificamos como peligrosamente celosas, y aún sobrevivimos y nuestra pareja también. Aléjate de cuchillos, sartenes pesadas, y de amistades que no sean partidarias de la monogamia, cuida lo que dices, un celoso debe de mantenerse en bajo perfil.

mamas


Las mamas, son todo un tema, tras nacer, en el instante mismo que aparecen el hambre y la sed nunca antes experimentadas, aflora por primera vez la privación, y enseguida, emerge la teta, ahí comienza nuestro largo caminar entre la alternancia del placer y el displacer. Los pechos, consuelo único e inigualable, el pezón y el seno marcan de por vida al ser que seremos para siempre. Más adelante en nuestra vida adulta, los pechos son una promesa, calman y compensan las dudas, la sed de erotismo, garantizan una fuente inagotable de gozo, aunque paradójicamente, muchos de los senos en la actualidad han dejado la carne atrás y son de silicón, cosa que parece no importarle a la mayoría de los varones, si estos son obra de Dios, o del cirujano, les viene valiendo guango. Reitero: los hombres son la caja negra del avión. Por otro lado, las mujeres entran al juego, saben que sus pechos son como una moneda de cambio, un aparador donde depositar sus esperanzas, por ello, los maquillan, los levantan, los operan, con esto convencen al varón de ser portadoras de placer.





También está, más allá de su significado, la adicción a las tetas, mejor llamada como mastolagnia (de mastos, mama, y lagneía, lujuria), adicción considerada una perversión ya que se refiere a aquél que consigue el orgasmo con tan solo ver o tentar los senos sin importar de quién sean éstos. Yo no juzgo a nadie, cada quien con sus perversiones pero el problema de estas adicciones no está en su fijación obsesiva si no por la parcialidad de ésta. Todas las clases de fetichismo extravían en el juego erótico al portador del objeto del deseo, una pérdida según yo. Amar a unos pechos sin piensos, sin sentir, es como un pan sin sal.





Pero las mamas además de ser una delicia en persona, son la cuna de todo un lenguaje paralelo, plagado de metáforas de entendimiento popular en México, "ya mamaste", se refiere a que alguien ya logro algo, de perdido una buena comida sacó y algo de su hambre, en cuanto al tema en cuestión, sació. Y "no mames", en cambio, es un quítate de estarme jalando las tetas, la cartera, la paciencia, o bien se le dice así a una persona que ha dicho o hecho algo fuera de un cuadrante razonable. Hay quien utiliza incorrectamente un diminutivo de "no mames", intercambiándolo por 'no manches', frase que nace en el mundo del albañil, cuando al ver pasar a una chica en falda corta, generalmente estudiantes, aprovechaban para masturbarse y adjudicarse una eyaculación veloz en medio de la calle, su compañero de a lado, le gritaba, 'no manches', misma frase que algunos utilizan como 'no mames', siendo que tienen significados distintos. Hasta para la grosería hay que saber lo que es correcto decir en cada ocasión.





El orígen de los gustos, sean colectivos o personales, el orígen de los pensamientos y de las palabras con las que los expresamos son siempre materia de análisis. Cambio y fuera, me voy con todo y tetas... tengo mis senos tan cercanos, soy el trébol de tu suerte, y peor, estoy casada conmigo y me tendré hasta la muerte. ("Qué vas a saber tú".Letra y música de Rafa Campos y Miguel Flores)